miércoles, 13 de abril de 2011

Lectura de Eduardo Restrepo ¿Quien imagina la Independencia? A proposito de la celebracion del bicentenario en Colombia.

¿QUIÉN IMAGINA LA INDEPENDENCIA?


A PROPÓSITO DE LA CELEBRACIÓN DEL BICENTENARIO EN COLOMBIA


El artículo se pregunta por tres aspectos relacionados con las políticas de la ignorancia y los silenciamientos que operan en las retóricas y agendas celebracionistas del Bicentenario de la Independencia en Colombia. El primer aspecto subraya que la colonialidad no terminó en el siglo XIX, sino que se mantiene fuertemente hasta hoy. El segundo, que se hace indispensable una deselitización de las genealogías de la colombianidad, incluyendo lo que aparece como Independencia. Finalmente se comprende cómo este tipo de ventos responden más a las preocupaciones de historicidad de quienes celebran, que a aquello supuestamente celebrado.


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Es claro que la idea real de celebraciòn colombiana se dejo atras como nos lo enseñaron en el texto con la publicaciòn en ingles de nuestra celebraxciòn de Independencia, como lo tratamos en clase es lamentable ver que la mayoria ya no sabe que sucedio ese dia, ni lo que implica el hecho de poder decir que ese sucedieron cosas que cambiaron en gran parte la historia patria, aunque como lo relacionamos en clase, no necesariamente ese dia con lo que sucedio nacio la republica existente actual, pero si se realizaron importantes avanses para lo que hoy comocemos como republica y su divisòn de poderes. Actualmente se puede decir que existen funciones administrativas en las ramas legislativa y judicial, pero no es necesariamente derecho administrativo es decir, no se reduce a la rama ejecutiva pero èsta tiene solo la función administrativa. Según el texto la revolución y el derecho moderno responde a la monoclásica idea de beneficiar a pocos con ciertas revoluciones, es decir el derecho administrativo actual ha encaminado su propósito al compromiso con el acercamiento de la institución y la sociedad, busca garantizar el acceso de todos al estado y su administración, la dignidad del sujeto se ve encaminada como objeto de la administración publica, la estructura del estado se fundamenta en constitucionalizar la dignidad humana, para lograr crear un estado con noción.

4 comentarios:

  1. Después de una leer este texto y ver los argumentos que el señor Eduardo Restrepo nos muestra con una visión nueva de lo que normalmente se nos ha enseñado y se nos ha inducido a pensar, la primera reacción que tuvo en mí este texto es de un despertar y concientización de la historia criolla, y ver que nuestra precaria sitación administrativa y gubernamental no es problema de los dirigentes actuales, es tal vez un mal producto de nuestro tan nefasto orgullo criollo de "la malicia indígena" y el hecho de haber sido colonizados con el respeto que ellos quieren que les tengamos pero que no lo merecen, esto es por el "coladero de Europa" la disque madre España, como si una madre quitara los bienes preciados que sus hijos tienen, así ellos no sean concientes de ellos; pero bueno no pienso distraerme del argumento del texto. Continuando este texto me agradó por la forma de demostrar el porqué no estabamos preparados nosotros, esa masa de gente que habitaba nueva granada y que se vuelven nuestros descendientes, porqué no fuimos capaces de administrar y gobernar por intuición propia, sino por guías Europeas y Norteamericanas que no se aplicaban a nuestras necesidades de hace 200 años y que se ven reflejados en dos siglos de clientelismo y de todavia no poder por nuestros medios velar y autonomizar nuestra propia administración. En fín, 200 años para un estado no son nada y tal vez me sienta derrotista y pesimista con respecto a lo que somos, pero que tal vez cambie y pueda decir: seremos otros los que queramos una nueva nación-estado.

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  2. la lectura es una critica, como lo indica su titulo" apropósito del bicentenario"e inicia poniendo en duda si los eventos y agendas celebracioncitas efectivamente coinciden con el conjunto de procesos y sucesos ocurridos hace doscientos años o se esta celebración no es más que un excusa de un elite para legitimar su versión de la historia en donde cuentan de unos próceres criollos era ilustres hombres luchadores y batalladores en nombre de la libertad dispuestos a dar su vida por la independencia además según la historia difundida hasta nuestros días ellos eran la única posibilidad de salvación y emancipación de cruel y despiadado dominio español ya que eran los únicos intelectualmente capaces de de articularse y hacer frente a España , tal como cuentan que sucedió en 1810, nada nuevo hasta ahora, ya que de esta versión de la historia están llenos los oleos, la páginas de los libros, y los actos conmemorativos que se llevan a cabo en días como estos de celebración y jolgorio nacional por motivo de nuestro triunfo de hace doscientos años, nuestra independencia, de lo que poco se cuenta y no se hace referencia es de la borraduras de la historia, porque son precisamente esas borraduras las que hacen posible creer en la historia que nos cuenta, las que hacen parecer a los criollos tan grandes, honestos e ilustres, sus intenciones tan altruistas y el cuento tan rosa, digo y plausible. Por esa misma razón en general se nos hincha el corazón cada 7 de agosto, sacamos banderitas tricolor, y somos felices disfrazando a los niños de Francisco de Paula Santander o de Camilo Torres Tenorio. Pero entonces ¿qué hacer cuando se demuestra (como lo hace el autor en su artículo, sustentado con argumentos) que ni el cuento fue tan rosa, ni el ideal fue tan transparente y admirable? Porque es evidente que esa dichosa independencia que hoy celebramos no es más que un traslado de poder, de yugo opresor, un simple cambio de verdugo. A pesar de la expulsión de las autoridades españolas, a pesar de la formal ruptura de las relaciones de subordinación con la corona de la “madre patria”, a pesar de que la distinguida elite criolla hubiese luchado con bríos contra los déspotas españoles en cada batalla y se hubiese sentido tan americana, esa misma elite una vez instaurada y muy bien acomodada en el poder se sintió más Europea que nunca y decidió construir su proyecto de nación sobre directrices eurocentradas y racialistas, quedando en evidencia que la independencia no era para todos.

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  3. Entonces ¿por qué nos vestimos de fiesta, organizamos celebraciones y creamos una alta consejería para el bicentenario de la independencia? ¿Por qué ignoramos los procesos emancipadores adelantados por grupos diferente a la elite como los indígenas y afro-descendientes tal como sucedió con San Basilio de Palenque?
    El mensaje es claro y directo solo es relevante una sección de los hechos ocurridos, solo una parte maquillada de la historia será la conveniente de contar, obviamente es la parte en la que la elite como ya lo he mencionado es ilustre y persigue valientemente un ideal de libertad e independencia, versión que a su vez es embalsamada y protegida por la elite actual que no es más que una extensión de la de esa época, que con discurso modernos persiguen los mismos fines. Actualmente no se habla de emancipación del dominio español, por mi parte pienso que ahora el discurso legitimador es uno que dice pretender una unidad nacional, que abandera un proyecto de prosperidad para todos en el que cuida huevitos y hay espacio también para cinco locomotoras, paro al mismo tiempo solo que sin tanta publicidad nuestras selvas se nutren de unos extraños frutos llamados falsos positivos y que al parecer su cultivo es muy lucrativo porque las fuerzas militares parece haber encontrado en estos frutos una nueva forma de ingresos, tenemos también una peligrosa y altamente contagiosa enfermedad, más alarmante aun que la pandemia H1n1, prueba de ello es que la mayoría de nuestros dirigentes esta contagiado de “para-política”, y como estos muchos miles de fenómenos ocurren en nuestras tierras, pero nuevamente se convierten en borraduras de la historia, nuevamente aparecen ilustres dirigentes preocupados nuevamente por un bienestar para todos que no es más que la imposición de una visión conveniente de un proyecto de colombianidad donde no existe la independencia aun no está al alcance de todos y donde la historia aunque manchada de sangre y lagrimas nos parece propicia para celebraciones…. No será, que antes de celebrar “Muchas son las independencias aun por lograr.”????

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  4. Como lo mencionó Diego en su ponencia inaugural, la lectura y la realidad en la que vivimos nos muestra la "construcción de un Estado sin Nación", donde el proyecto de construcción estatal se centran en la base de los intereses de la élites y no en la dignidad de todos los seres humanos.
    Lo que plantea Eduardo Restrepo en la lectura, es una pequeña muestra de lo que ha sido la historia colombiana, una historia llena de tropiezos, de engaños y mentiras, sin lugar a posibles soluciones a los problemas que vive el país, solo respondiendo a lo que los “grandes ilustrados” que han gobernado nuestro país han querido formar y vender como la idea de lo que somos en otros países, mientras que el pueblo colombiano, las llamadas minorías sociales y raciales aun siguen padeciendo de las desigualdades y discriminaciones propias a la época de 1810.
    Se supone que con la constituyente de 1991 se pretendía el avance y las mejoras propias de un verdadero Estado social y democrático de derecho, en el cual se garantizaría y se velaría por el respeto de los derechos y libertades de cada ciudadano, pero vemos que no es cierto, todo ha quedado en letra muerta, en bellas palabras y nada más, porque las injusticias siguen, no se respetan los derechos fundamentales y la condiciones para una vida digna no se presentan gracias a las políticas de nuestros gobernantes.
    Después de 200 años, seguimos indiferentes e ignoramos nuestra verdadera historia, a los verdaderos protagonistas y veneramos a próceres que según la historia no siempre buscaron consolidar una verdadera independencia donde la igualdad y la libertad fuera lo más importante.

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